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MÉRIDA.- En un hecho bastante peculiar, un parroquiano de un bar se quedó dormido en el negocio tras ponerse tremenda borrachera.
El sujeto, identificado como Pedro Chalé Canul, de 55 años de edad, cuando despertó, además de la cruda, sintió que el mundo se le acababa, ya que constató que todos se habían ido y con las puertas con llaves.
Para su mala fortuna, la policía no creyó su historia y lo detuvo porque consideraron que se escondió para robar cuando todos se hubieran ido.
Los hechos tuvieron lugar en Motul, donde vecinos del bar escucharon durante la noche ruidos extraños y llamaron a la policía, que a su vez localizó al propietario.
Al abrir encontraron dentro a Chalé Canul, quien alegó que se quedó dormido.
“Fui al baño, pero cuando desperté ya todo estaba cerrado” -indicó el sujeto.
Mencionó que buscaba la forma de salir sin llamar la atención, pero como estaba ebrio y el lugar oscuro, tropezó con las sillas, de manera que hizo ruido y alertó a los vecinos.
Los agentes no le creyeron que se haya quedado dormido en el baño, sino que creen que cuando iban a cerrar, se escondió para luego salir a robar.
Formal P.-